¿Por qué empezar a hacer ejercicio ahora, durante las vacaciones?

(Publicado originalmente en Why Start Exercising, Now, Over the Holidays?. Traducido y republicado con permiso de su autora Christine Carter).

Por qué las vacaciones son el mejor momento para empezar una nueva rutina

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Si te pareces en algo a mí, no tendrás ganas de inscribirte al gimnasio, ni empezar a entrenarte para una nueva carrera, o iniciar un nuevo plan de ejercicio ahora, durante las vacaciones, cuando no tienes tiempo. (Aún si, como yo, sientes que justo ahora te caería muy bien un poco de ejercicio).

Pero las vacaciones son el mejor momento para empezar una nueva rutina, y aquí te digo por qué.

Si queremos que nuestros hábitos se nos queden, necesitamos empezar con algo muy, muy pequeño. Es muy difícil para nosotros los humanos hacer un cambio de comportamiento muy grande (como intercambiar esa cerveza por salir a trotar).

Aquí está la cosa: es mucho mejor ser exitosos con algo poco ambicioso (y después ir construyendo de ahí) que fallar en una meta muy impresionante. Casi todos podemos lograr unos cuantos días, o incluso semanas, de una rutina de ejercicio muy ambiciosa. Pero a menos que tengamos una razón que nos dé una motivación poderosa (y a largo plazo), como un diagnóstico de una enfermedad grave o algún evento crítico en nuestras vidas, vamos a tronar  poco después de haber empezado. Tendremos unas cuantas semanas buenas, pero después tendremos un mal día y nos brincaremos nuestro plan de hacer ejercicio. Al día siguiente decidiremos que la rutina es muy difícil y nos la brincaremos otra vez, pensando revisarla mañana. Al día siguiente ya ni nos vamos a acordar. Y estaremos justo como antes.

La alternativa a ser super-ambiciosos al crear un nuevo hábito es ir construyendo despacio. Como la mayoría de nosotros tiene muy poco tiempo libre durante la temporada vacacional, nos sentimos mejor haciendo algo muy pequeño – nos queda claro que algo es mejor que nada. Así que estaremos más cómodos con un ejercicio ridículamente pequeño, a diferencia de la meta que nos pondríamos en enero. ¡Y esta es la razón por la que lo vamos a lograr!

Cuando empecé a caminar en las tardes, mi meta era únicamente ponerle la correa al perro y caminar hasta el final de la cuadra. ¿Por qué? Porque SIEMPRE tengo tiempo para eso, porque me toma menos de cinco minutos. (Si, al principio hice esto mucho, y todavía  a veces lo hago. Normalmente camino más, pero no siempre.)

Tú también puedes hacer algo tan ridículamente pequeño como esto, y cuando lo hagas, estarás creando una nueva ruta neuronal en tu cerebro que eventualmente se convertirá en un hábito irrompible.

Únete a la discusión: ¿Qué te detiene de empezar una nueva rutina de ejercicio? ¿Te harás tiempo en esta temporada? Comparte tus ideas abajo.

Si necesitas ayuda para empezar (o mantener) un hábito de ejercicio, te invito a que revises el nuevo mini-curso online de la Dra. Christine Carter “Establece un Hábito de Ejercicio”.

 


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Escrito por Guadalupe Rozada


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