¿Quién te quiere?

Estaba jugando con la Burbuja hace unos días y le pregunté: “¿quién te quiere?”. Hemos jugado este juego muchas veces. A ella le divierte ir nombrando a todas las personas que conoce y yo quiero que ella sepa que es muy amada. Pero esta vez fue diferente. Me dio una gran lección.

Yo me quiero—¿Quién te quiere? —Me sonrió y me señaló a mí.

—Sí, yo te quiero. ¿Quién más? —Señaló a su papá.

—Sí, Papá también te quiere. ¿Quién más?

Y aquí viene la parte importante: se señaló a sí misma.

Ya no seguimos jugando. La abracé. Tiene 3 años y ella solita llegó a esa conclusión. ¡Qué maravillosos son los niños! Unos sabios con cuerpo chiquito.

En el modelo de mindful eating o alimentación con atención plena decimos que lo que queremos lo cuidamos. Por eso hay muchos ejercicios para ir aprendiendo a querer a nuestro cuerpo, perdonarnos, aceptarnos tal cual somos… La idea atrás de esto es que, entre más nos queremos, mejor nos vamos a cuidar. Y como adultos, somos las únicas personas responsables de cuidarnos a nosotros mismos.

Cuando hablo de esto con mis pacientes me dicen que no se cuidan por dos razones: o no tienen tiempo o no saben cómo hacerlo “bien”. Para la primer razón, el tiempo, lee mi post sobre cómo empezar a cuidarte hoy. Para la segunda razón, hacerlo “bien”, sigue leyendo.

Estamos acostumbradas/os a pensar en blanco y negro, bueno y malo. Así lo hacemos porque todo a nuestro alrededor así funciona ¿no? Pero hay otra manera de ver las cosas. Con el modelo de mindfulness o atención plena, no hay “buenos” ni “malos”, no hay “bien” ni “mal”. Cada momento es diferente, cada situación merece ser observada con ojos curiosos, sin juzgarla. Así, en lugar de pensar que estás comiendo “bien” o “mal”, podrías notar que tienes mucha hambre, que ese bocado está crujiente, que estás comiendo con prisa o que ya comiste suficiente. Cada momento es nuevo y especial, notarás cómo hay muchas maneras de hacer las cosas y podrás cuidarte mejor.

Cuidarte no significa cambiar tu alimentación de la noche a la mañana, inscribirte al gimnasio y contar el número de vasos de agua que bebes. Va mucho más allá. Cuidarte significa que te quieres tanto y eres tan importante que harás todo lo necesario por estar bien y ser feliz.

Tómate unos minutos de silencio hoy y haz esta reflexión a ver qué descubres:

  • Quien te quierePiensa en alguien a quien quieres mucho y siente cómo harías lo que fuera por que esa persona fuera feliz y estuviera bien. Ahora trata de dirigir esa misma energía hacia ti. Siente cómo quieres ser feliz, sentirte bien, estar satisfecha/o contigo misma/o.
  • Pregúntate: ¿Cómo puedo cuidar de mí? ¿Qué necesito?

Te dejo algunas ideas:

  • Darte 10 minutos al día para estar en silencio y descansar.
  • Masticar tu comida despacio para disfrutarla más.
  • Acostarte 10 minutos más temprano.
  • Esconder la báscula y dejar de juzgarte por ese número.
  • Buscar ayuda profesional para hacer cambios duraderos en tu vida

No estamos acostumbradas/os a pensar en querernos. No te preocupes si las primeras veces que hagas esto te cuesta trabajo. La buena noticia es que todos nuestros pensamientos y costumbres son hábitos, y todos se pueden modificar. Con una estrategia y suficientes repeticiones, todo se puede. (Por cierto, si quieres aprender cómo establecer hábitos duraderos para ti y tu familia, inscríbete a mi Taller Alimentación Plena en Familia.)

Ahora te toca a ti. ¿Cuál de estas opciones resonó más contigo? ¿Se te ocurrió alguna otra? Dime qué idea quieres poner en práctica y cómo lo vas a hacer. Me encanta cuando me dejas un comentario y me compartes lo que pensaste.


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Escrito por Guadalupe Rozada


6 comentarios

  • Luz Galvan dice:

    Hermosa Burbuja !!!
    Ya debe estar enorme, les mando abrazo y beso a los tres.

  • Tere Gadsden dice:

    Creo que es lo más valioso que un niño puede aprender, a amarse tal cual es … Ojalá nunca se le olvide a la burbuja!!!!
    Me encantó el post de hoy. Creo que una persona feliz que se ama a sí misma es capaz de amar al mundo a su alrededor. Los problemas surgen cuando queremos ser otros, nos llenamos de envidia y de ira… Y acabamos compartiendo la infelicidad por todas partes.
    Qué linda reflexión Lupis, felicidades por tu blog!!!

    • Guadalupe Rozada dice:

      Tienes toda la razón queridisima! Una persona feliz solo puede compartir su felicidad, porque no necesita nada más.

      Fíjate que no creo que la Burbuja haya aprendido a amarse. Más bien creo que todos los niños se aman desde que nacen, y que las circunstancias y los errores de los demás son las razones por las que se les olvida. Lo bueno es que hay esperanza! No es algo nuevo, sólo tenemos que recordarlo. Ojalá mi pequeña nunca lo olvide.

      Te quiero lindura!

  • Citla dice:

    Qué rico leerte, querida Lupita. Fueron mis 10 minutos para mí de hoy… o de la década, me parecería a veces!!! Muchos besitos.

    • Guadalupe Rozada dice:

      Así se siente a veces ¿verdad? Pero haciendo mucho o haciendo poco, aquí estamos, compartiendo y acompañándonos. Qué fortuna querida Citla. Que todo vaya bien. Muchos abrazos.


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