No sé si tú eres de esas personas que les gusta hacer planes. A mí me encanta. Me da seguridad. Siento que si planeo lo suficientemente bien, las cosas no se salen de control. Pero estoy equivocada ¿sabes? Nada, nunca sale como lo planeo. Puedo planear mi día a la perfección pero siempre saldrán imprevistos. Puedo alejar los vasos de la orilla de la mesa pero tarde o temprano alguno se va a caer. Puedo comer “saludable”, hacer ejercicio y no fumar pero tarde o temprano me voy a enfermar. No tengo control total sobre casi nada. ¿Y entonces para qué hacer las cosas? ¿Para qué me despierto temprano si de todas formas no puedo controlar el tráfico de la ciudad? ¿Para qué me pongo crema si de todos modos me voy a arrugar? Dice Jack Kornfield: —Un día Ajahn Chah sostuvo una preciosa taza de té china, “Para mí, esta taza ya está rota. Como conozco su destino, puedo disfrutarla por completo aquí y ahora. Y cuando ya no esté, podré aceptarlo.” Cuando entendemos la verdad de la incertidumbre y nos relajamos, nos volvemos libres. El problema del control no está en QUÉ hacemos, sino en CÓMO lo hacemos. La intención detrás de nuestras acciones es lo que hace que disfrutemos la vida o que nos volvamos locas. En mindful eating, tratamos de dirigir nuestra atención a CÓMO comemos y no nos fijamos tanto en QUÉ comemos. El cómo surge de la intención. En mindful eating nuestra intención es cuidarnos, que nuestro cuerpo se sienta bien, que disfrutemos cada bocado, que estemos agradecidas, felices, conscientes. Con esta intención, vamos encontrando cómo comer. Nos vamos relajando y nos volvemos libres. ¿Y cómo es contigo? ¿Cuál es tu intención cuando comes? ¿Quieres controlar tu cuerpo con tu comida?
  • Haz la prueba hoy. Fíjate qué pensamientos hay en tu mente cuando decides qué vas a comer y cuánto vas a comer. Puede ser que tengas una idea romántica —yo como para cuidarme y sentirme con energía—. Pero tal vez estás decidiendo con una intención diferente—mejor no como pasta porque engorda—. Fíjate si hay miedo, si hay rechazo, si hay crítica. Fíjate si te sientes relajada y libre o tensa y limitada. Obsérvate y cuéntame que encontraste.
Si descubriste que quieres controlar tu vida, tu comida y tu cuerpo y quieres encontrar otra manera de cuidarte, yo puedo ayudarte. Ven a mi consultorio en persona o virtual. Me encantará acompañarte mientras encuentras tu propia manera. Y si quieres seguir recibiendo directo en tu mail reflexiones, humor y algunas locuras, suscríbete a mi boletín.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.