Siempre te escribo sobre estar atenta a ti misma, aceptar lo que estás sintiendo y respetar lo que tu cuerpo necesita. Y aunque se oye muy fácil, sé que ponerlo en práctica no siempre lo es. Para mí, estas últimas semanas ha sido casi imposible. Mi hermano menor murió y mi mundo se detuvo. Mi cuerpo y mi corazón se contrajeron. De pronto me di cuenta que no podía distinguir qué necesitaba mi cuerpo ni reconocer lo que estaba sintiendo. Quería estar atenta y empezar a sentirme mejor pero cada vez me sentía peor. Hasta que noté que querer sentirme mejor significaba que no me quería sentir así, triste, confundida, enojada, cansada, dispersa, abrumada, asustada…

Qué fácil es caer en la trampa de “querer sentirme mejor” cuando en realidad sólo estoy huyendo de cómo me siento en este momento.

Seguro estás pensando –nadie tiene ganas de sentirse mal- y tienes toda la razón. Todos queremos sentirnos maravillosamente bien todo el tiempo. Pero ya te habrás dado cuenta de que la vida no funciona así. Y yo, cada vez que me peleo con lo que estoy sintiendo, termino por sentirme peor. La clave es abrirme a la experiencia. No importa si es maravillosa o terrorífica, tengo que empezar por aceptarla. Porque, lo quiera o no, ¡ya está sucediendo! Aunque me resista, aunque me distraiga, aunque lo niegue, YA me siento así. Y entre más le huya, más tiempo se va a quedar. Hay días en que me permito sentir. Hay otros días en que no puedo y decido hacer otra cosa. Y hay días en que llega la noche y ni cuenta me di. Está bien. Se vale.

Porque la vida es como un juego de serpientes y escaleras. A veces estamos subiendo y a veces bajando. Esto es vivir. Y se vale.

21 Comments

  • Jenn Reply

    Me da gusto saber que te vas sientiendo mejor, Lupita! Me encanta leer tus posts. Te mando un fuerte abrazo

  • Luzma Reply

    Mi querida Lupita, sé perfecto como es sentir que cuanto más pasa el tiempo la cosa se pone peor y, si, así es, nadie lo dice porque quieren hacerte sentir mejor, pero la verdad ante la pérdida es que cada día es más fuerte el dolor, la desesperación, el coraje, el miedo, el no entender. Pero, siempre hay un pero, al dejar que todo surja y duela, enoje, angustie va permitiendo que como todo en esta vida, se diluya y nos deje adoloridas pero en ese lugar de la herida se hace una cicatriz que nos va convirtiendo en guerreras. La cosa es no dejar que el dolor, el enojo y demás se queden, hay que ir permitiendo que fluyan a su ritmo y aprender que merecemos seguir adelante por todo lo que nos queda pendiente por vivir.Y, si, el tiempo pasa y cada año va doliendo un poquito menos y aprendemos a ya no permitirnos sufrir, sólo mantener en nuestro corazón la gratitud por lo que tuvimos y compartimos y aprendimos y darle duro a nuestro camino que aún estamos aquí por algo y para algo. Recibe un abrazo fuerte y no olvides que estamos para ser felices y nos lo merecemos.

    • Guadalupe Rozada Reply

      Querida Luzma, siento tu cercanía siempre aunque no nos veamos. Gracias por estar aquí, por tus palabras y tu empatía. Te mando un abrazo muy apretado.

  • Mariana Reply

    Lupita que gusto leerte. Qué te digo, justamente me siento asi y también es cierto que al principio pasa el tiempo y se siente peor,la ausencia se nota y se siente más; pero también es cierto que después la rutina, los amores, etc ayudan a seguir y la ausencia duele un poco menos o empiezas a dejar de sufrirla no lo sé exactamente apenas estoy en ese momento de notar que duele un poco menos, que puedes pensar en otras cosas también. Les mando un abrazo grande a los 3 y ya quiero leer tu próximo post a ver si logro dejar de apapacharme con chocolates 😉

    • Guadalupe Rozada Reply

      Mariana querida… aquí seguimos, tratando de entender cómo seguir la vida sin ellos. Y si el chocolate ayuda con los días difíciles, bienvenido. Te mando un fuerte abrazo.

  • Maria Reply

    Te abrazo Lupe linda, estoy atrás de ti por si algún día quieres que me acerque 💋

    • Guadalupe Rozada Reply

      María bonita, tan cariñosa y tan prudente… gracias por darme espacio. Ya te daré un abrazo pronto.

  • Moru Reply

    Lupita no te había leído pero acabas de dar en el clavo. Hace años pasé por una de las situaciones más complejas que he vivido y sentía que nunca acabaría…hasta que un día un amigo muy sabio me dijo: “la única forma de salir de esto es pasando a través de ello”… hoy tu confirmas aquel aprendizaje. Un abrazo

    • Guadalupe Rozada Reply

      Moru!!! Qué razón tenía tu amigo… hay que experimentar lo que estamos viviendo, aunque duela. Te mando un abrazo enorme.

  • Ale Huerta Reply

    Lupita, un fuertísimo abrazo. Como una buena amiga me dijo una vez, los hermanos estiran el corazón en todas direcciones y esta vez te tocó hacia el lado doloroso. Qué gusto volver a leerte.

    • Guadalupe Rozada Reply

      Gracias Ale! Me encantó tu frase de los hermanos que estiran el corazón… muy cierta. Un abrazo de regreso 🙂

  • Elisa Reply

    Te aplaudo y te abrazo. Sabías palabras. Es de lo más maravilloso que he leído… todos los sentimientos son bienvenidos… hasta que uno no los acepta no los pasa… eres maravillosa. Personalmente hasta que no acepte en una terapia que era “dolor y era olvido” y eso estaba bien. Hasta ese momento pude entender algo de lo que me pasaba. Buenísimo post

    • Guadalupe Rozada Reply

      Lindura! ¿Qué tal es descubrir que el dolor también se vale? Porque, como dices, hay que empezar por aceptarlo. Te mando un fuerte abrazo!

  • Adry Reply

    Me encantó leerte. Te mando un abrazo!

    • Guadalupe Rozada Reply

      Abrazo de regreso querida Adry!

  • Tere Reply

    Lupita me apena tu perdida, siempre son dolorosas. Un abrazo con cariño, la maravilla de tener a tu burbuja es que no permite tener tanto tiempo el mismo estado de animo. Dios te acompaña en todo momento y ahora es cuando escucharlo. Gracias por compartir tus penas y tus enseñanzas

    • Guadalupe Rozada Reply

      Gracias Tere por escribir y por seguir presente. Un abrazo!

  • Rocio Lobo Reply

    Lupita querida, primera vez que pauso y te leo, que gusto, lo haré mas seguido; pero a la vez, que pena tan grande enterarme de tu pérdida, tu hermana – un par, a veces un espejo. Cuánto lo siento! Al pasar de los años el dolor se atenua, esta vida es así, y así sera, de la mano con la felicidad. Y con ello, como bien señalas, nuestra relación con el alimento.
    Abrazo enorme y todo mi amor para ustedes, y en mis plegarias estará tu hermana. 🙏🏼

    • Guadalupe Rozada Reply

      Gracias Rocío por tus palabras y las plegarias. Siempre son bienvenidas. Un abrazo.

  • Pilar Reply

    Siempre contigo Prima adorada!!! Y si….. hay que sentir y expresarlo aunque a veces duela…. y mucho, pero lo cierto es que de esta manera sana!!! Y nos hace ser mejores sin duda.
    T. Q. M.

    • Guadalupe Rozada Reply

      Gracias prima querida por la cercanía y el cariño. Te quiero.

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