Estoy buscando una mamá valiente

Estoy buscando una mamá valiente.

Una mamá valiente que no se sienta “culpable” todo el tiempo, como la sociedad le dice que debería sentirse.

Una mamá valiente que esté segura que no siempre está segura.

Una mamá valiente que pueda aceptar que se equivoca, porque así podrá aceptar cuando yo me equivoco.

Una mamá valiente que me defienda de los monstruos…

  • los de debajo de la cama,
  • los de mis sueños,
  • y los que están disfrazados de adultos que quieren haga cosas que no quiero (dar besos, acabarme la comida del plato, dejar de llorar, etc.).

Una mamá valiente que me quiera exactamente como soy,

  • con este color de pelo,
  • con este gusto por los calcetines brillantes,
  • con este cuerpo,
  • con estas pestañas,
  • con este sentido del humor,
  • con este apetito cambiante,
  • con estas noches agitadas
  • y con estas noches calmadas también…

Una mamá valiente que no necesite explicarle a nadie que…

  • necesito unos minutos antes de saludar,
  • puedo comer postre aunque no coma verduras,
  • puedo decir que estoy enojad@ sin que alguien más se sienta amenazado,
  • no necesito ayuda para vestirme aunque parezca que me estoy tardando…

Una mamá valiente que me enseñe a dar gracias

  • por estar viv@, por la oportunidad de un día mas;
  • por tener quien me quiera, por tener quien me cuide;
  • por este cuerpo maravilloso, perfecto tal cual es;
  • por la comida, por la familia, por los amigos…

Una mamá valiente que reconozca cuando algo me duele genuinamente (como separarnos) y que no permita que otros adultos me conviertan en un villano “porque sólo estoy llorando para hacerla sentir mal”.

Una mamá valiente que me permita crecer y ser yo mism@ cada día, cada instante, porque estoy cambiando todo el tiempo…

Una mamá valiente que pueda ser valiente con ella misma…

  • que pueda ella aceptarse, quererse y perdonarse cuantas veces sea necesario;
  • que pueda verse en el espejo y agradecer a su cuerpo todas las maravillas que ha hecho, ¡como yo!;
  • que no viva soñando con la talla de antes ni castigándose con la comida;
  • que pueda reconocer lo que necesita y dárselo, porque ella también es importante.

Una mamá valiente que no juzgue a las demás mamás, aunque parezca que no son valientes.

Porque una mamá valiente sabe que todas las mamás son valientes, incluídos los días en que se nos olvidó serlo.

Se valiente contigo misma. Se valiente con las otras mamás.

Tu hij@ lo aprenderá de tu ejemplo sin que le tengas que decir una palabra.

Y también, sin una palabra, habrás cambiado al mundo para siempre. 

Y antes de que te vayas a cambiar el mundo, cuéntame una cosa que hiciste hoy que te hizo sentir valiente. Porque estas cosas ¡hay que compartirlas!

 


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Escrito por Guadalupe Rozada


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